Consejos
La porosidad determina cómo tu cabello absorbe y retiene hidratación. Conocerla es tan importante como saber tu tipo de rizo, porque define qué productos y técnicas van a funcionar para vos.
Test del vaso de agua
Tomá un cabello limpio (sin productos), ponelo en un vaso con agua a temperatura ambiente. Esperá 5 minutos y observá: si flota arriba tenés baja porosidad (cutícula cerrada), si queda en medio tenés porosidad media (ideal), y si se hunde tenés alta porosidad (cutícula abierta).
¿Qué hacer según tu resultado?
Baja porosidad: Tu cabello rechaza los productos. Usá agua tibia al aplicar, productos livianos y evitá aceites pesados. Las cremas con ingredientes de bajo peso molecular funcionan mejor.
Alta porosidad: Tu cabello absorbe todo pero no retiene nada. Necesitás capas: hidratación + aceite para sellar + gel para proteger. Las mascarillas de proteína ayudan a «parchar» la cutícula dañada.
Conclusión
La porosidad explica por qué el mismo producto que le funciona a tu amiga no te funciona a vos. No es el producto — es la porosidad. Hacé el test y ajustá tu rutina.
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